POLVO VIEJO Y DERROTADO


Permanecen los significantes destellos de luz

Que al amanecer fusilan todo sinsabor.

Vacilan en otros lugares, en otro tiempo,

Las tormentas 

Un sigiloso recuerdo

Respeta el gris acontecer de tu vileza dormida.

Fueron colillas las que enturbiaron

Tu ansioso tiempo mientras que apagabas otro y …

Y otro de tus cigarrillos …

Añorando mirar hacia el lado opuesto. 

Desde entonces…

A los bosques los llamaron desiertos.

A los gentiles prados:

Polvo viejo y derrotado.

MODESTO PLATÓN

MÁS ALLÁ DE LOS SUEÑOS

El mar vencía a la noche en su silencio.

No agonizaban los sueños,

ni las cabezas cortadas en jubilosa danza.

No paseaban ya las gigantes hormigas llevándose los frutos que caían con el viento.

No.

No había ni tormentas ni vapor,

solo ramas que descendían

con una brisa a su favor.

No quedaría tu piel posando sin armas ni pecados,

más que los tuyos, mujer.

Ansiabas la oscuridad para cerrar los ojos.

La voz solo latidos.

Tu risa una alargada sombra.

Si pudieras…

Besar el jardín más amable de la esperanza oliendo a madera tejiéndose …

Y su único destino ahora…

cerrar su cama y poder partir a la mañana.

Eva necesita una playa en su sigilosa muerte, donde reine la luz,

donde el azul obedezca al miedo atado y dominado por las olas;

donde el amor no invente

sin razón, algún dolor y,

construya placeres escondidos en la cueva

de los instintos.

Se abre la imagen al deseo.

Si supieras… entender su gozo,

sorprender su reposo.

Su alma no quedaría oculta

ni los sueños volverían a dormir.

Ahora desvestía al día un espacio de fuga

y más amaneceres de huida,

colmados de estrellas,

que del pasado desvelan calor.

Es verano y calla el sol.

GRACIAS

AGRADECIDA PESE A TODO.

Saber cuando puedo escapar de la rutina y sentir.

Demostrar mi desobediencia a Dios

Pues sus leyes me son difíciles de perseguir..

Ya sin más terror hacia los barcos que navegan sin deriva.

Mi hermano parte a otro lado, ahora invisible

Y puedo recordar,

Mis amigos se han ido a otros lugares y sigo aquí.

Mis ojos que miran a la cima del Pirineo

Y vuelven, aprenden a esperar

A cantar y soñar.

Mis ojos,

Que tan solo se cierran una vez cada 100 minutos transcurridos,

para hacer después del silencio y la oscuridad mi paz.