Me conformé con mi aquietar
ese
consuelo
ese...
lugar de mi delirante ilusión
aquella...
en mi reposo
permitiendo hacer el amor con los ojos cerrados... soñando
este... y sin embargo…
abatida y desvaneciendo
mi aburrido
aunque sincero espíritu
deja de buscarte
poesía para sostener
mi lamento,
salgo de mí y
muero.
Quema la luz aún.
(Y tu silueta brilla más que nunca).





